viernes, 23 de diciembre de 2011

Hace ya un cuarto de siglo que mis padres aparecieron en casa con una tele en blanco y negro y un ordenador. No sabían lo que hacían en aquel momento, pero con ese ordenador me abrieron un camino que aún hoy sigo.


Igualico, igualico a este

Ese ordenador aún sigue por aquí dando caña, aunque he tenido que cambiarle el teclado, ya que empezaron a fallarle algunas teclas. Entre otras cosas también es el culpable último de este blog, así que estos días toca echarse alguna partidita con él y que no se le olviden los buenos momentos que hemos pasado juntos. ¿Llegaremos a los 50 años? Por lo pronto el siguiente hito está en los 30, veremos qué pasa en 2016. Mientras tanto, ¡hay que seguir adelante con los proyectos que están en marcha!