Esta "maquinita" es el primer videojuego que tuve. Recuerdo que unas navidades apareció una caja roja con ilustraciones alucinantes y que dentro estaba esta pequeña joya. Desde ese momento ya podía disfrutar de un videojuego en casa, ya que hasta entonces sólo había podido jugar en los arcades.

Esta máquina es la versión TableTop del juego que ya salió en la serie New Wide Screen, sólo que a todo color, una de las innovaciones que trajeron las TableTop. En el juego tomamos el papel de Mario, que trabaja en una cementera. Tenemos que conseguir que el cemento vaya desde la zona superior hasta las hormigoneras (las cuales parecen no tener fondo). Hay dos gavetas en cada lateral de la pantalla y cada una de ellas puede almacenar hasta tres cargas de cemento.

Mediante los ascensores podremos irnos moviendo entre las cuatro plataformas para accionar las palancas y que el cemento vaya cayendo poco a poco, sin que las gavetas rebosen, porque entonces le caerá un buen pegote de cemento al conductor de la hormigonera. ¿Por qué no se mete dentro de la cabina y tiene que fastidiarnos estando asomado todo el rato?

Así que con unos ocho o nueve años tuve en mi poder una máquina que aunaba reloj, alarma y un videojuego con dos modos de juego idénticos, aunque con una mayor dificultad en el modo B. Podeis imaginar la de horas que estuve jugando con ella tras volver del colegio. Fueron tantas, que incluso el canario que tenía de pequeño como mascota se inspiró en alguno de los sonidos que hace la máquina... ¡Y lo incorporó a su canto!

Este juego es el único de la serie TableTop que no tuvo su contrapartida en la serie Panorama.

Esta fue la tercera de mis TableTop en recibir la modificación para poder alimentarla mediante un cable USB. Y aquí os dejo un vídeo de las cuatro TableTop funcionando alimentadas por USB.